viernes, 23 de mayo de 2008

UN VIAJE PARA RECORDAR

¿Y cómo predicarán si no son enviados?
Tal como está escrito: "¡CUAN HERMOSOS SON LOS
PIES DE LOS QUE ANUNCIAN EL EVANGELIO DEL BIEN!"
Romanos 10:15 (NBLH)
El 12 de Mayo nos encaminamos en una misión especial: "bendecir a nuestros hermanos en Managua, Nicaragua". Nuestro viaje comenzó a las 11:30 de la mañana del día lunes, fueron casi once horas de viaje, pasando por nuestro vecino país de Honduras llegamos a la frontera de Nicaragua, donde comenzamos a percibir la necesidad espiritual que existe en ese hermoso país. Entre risas y mucho dormir en el viaje, llegamos a Managua a eso de las 11:00 de la noche de ese mismo día. Comenzaba la expectativa en nosotros de lo que Dios iba hacer en este viaje. El recibimiento estuvo muy entusiasta por parte de nuestros anfitriones (A quienes les damos infinitas gracias por su hospitalidad) y no tardaron en ubicarnos en los lugares donde descansaríamos, para poder iniciar las labores del día siguiente. No puedo olvidar que ya se nos había adelantado Jonh Bell (Director de Misiones), que venía del Xtreme Week, en Guinea Bissau.
Los días que se vinieron a continuación estuvieron cargados de mucha aventura, trabajo y acontecimientos especiales que marcaron nuestras vidas. Dios se encargo de que cada momento quedara grabado en nuestras mentes e impactarnos a través de lo que podía hacer con vidas, con personas que simplemente le dicen: "Aquí estoy Dios usa mi vida como tu quieras" No alcanzaría este espacio para contarles las experiencias en el orfanato, en el hospital de niños y en las colonias donde estuvimos evangelizando, y con nuestros propios ojos observamos lo que Dios hizo en muchos corazones, y lo más increíble con nuestras vidas. No hubo instrumentos que nos acompañaran, acordes "pelados" o armonías bien "tripiadas", solamente teníamos nuestras manos y nuestra boca para proclamar el precioso evangelio.
Me alegra haber compartido con mis amigos de Guatemala este viaje, con ustedes muchachos del Instituto CanZion El Salvador que cada día lo hacen increíble para vivirlo, me dio tanto gusto verlos allá con todo lo que Dios les ha dado usándolo para su gloria. Gracias Natalia mi amorzote, porque no te me rajaste aunque sabíamos que no iba a ser fácil ir con los preciosos hijos que Dios nos ha dado. Te amo y se que Dios hablo tanto a nuestros corazones.